Nota editorial: este artículo describe modelos económicos generales de forma conceptual. No hace referencia a ninguna empresa, marca o mercado real; los ejemplos ("Empresa A", "Empresa B") son ilustrativos.
Cuando solo dos o tres empresas compiten en un mismo mercado —una situación que los economistas llaman oligopolio—, puede pasar cualquiera de dos cosas casi opuestas: que se enfrasquen en una guerra de precios que termina hundiendo sus ganancias, o que, sin hablar entre ellas ni firmar nada, terminen cobrando precios muy parecidos a los que cobrarían si se hubieran puesto de acuerdo. La teoría de juegos explica por qué ocurre cada cosa, y cuándo.
Origen histórico: dos matemáticos franceses, cuarenta años de diferencia
El primer modelo formal de competencia entre pocas empresas lo propuso el matemático y economista francés Augustin Cournot en 1838, en su libro Recherches sur les Principes Mathématiques de la Théorie des Richesses. Cournot imaginó un mercado con dos productores que debían decidir cuánta cantidad producir, y mostró que ambos terminaban en un punto de equilibrio estable: ninguno querría producir más ni menos, dado lo que produce el otro. Ese resultado es, en esencia, un equilibrio de Nash formulado más de un siglo antes de que Nash naciera, tal como explicamos en nuestro artículo sobre el equilibrio de Nash.
En 1883, otro matemático francés, Joseph Bertrand, publicó una reseña crítica del trabajo de Cournot en la revista Journal des Savants. Bertrand argumentó que, si las empresas competían fijando precios en lugar de cantidades, el resultado sería radicalmente distinto: una guerra de precios que empujaría el precio final hasta un nivel mucho más bajo, cercano al costo de producción.
Modelo de Cournot: competir en cantidad lleva a precios moderados
En el modelo de Cournot, cada empresa elige cuánto producir sin saber exactamente cuánto producirá la otra. El precio de mercado surge después, según cuánta cantidad total haya disponible. El equilibrio resultante deja precios por encima del costo, con ganancias razonables para ambas empresas: ninguna tiene incentivos para producir una cantidad distinta, dado lo que produce la otra.
Modelo de Bertrand: competir en precio puede llevar a una guerra que nadie gana
En el modelo de Bertrand, en cambio, las empresas compiten anunciando un precio, y los compradores eligen automáticamente al más barato. Si dos productos son prácticamente idénticos, cualquier empresa que cobre un poco menos que la otra se queda con todo el mercado. El resultado, llevado a su extremo lógico, es que ambas empresas terminan bajando el precio hasta un nivel donde ya no obtienen ganancia extra: compitieron tanto que el beneficio de competir desapareció.
| Empresa B: precio alto | Empresa B: precio bajo | |
|---|---|---|
| Empresa A: precio alto | 8 , 8 | 2 , 10 |
| Empresa A: precio bajo | 10 , 2 | 4 , 4 (equilibrio) |
Igual que en el dilema del prisionero, la estrategia individualmente segura para cada empresa es bajar el precio, sin importar lo que haga la otra, aunque ambas ganarían más si mantuvieran precios altos. Ninguna empresa necesita "traicionar" a la otra deliberadamente: basta con que cada una actúe en su propio interés de corto plazo.
¿Y la colusión "silenciosa"?
Cuando el mismo juego se repite muchas veces —por ejemplo, dos empresas que compiten mes tras mes en el mismo mercado local—, la teoría de juegos muestra algo distinto: si ambas saben que van a seguir interactuando en el futuro, puede convenirles mantener precios altos de forma sostenida, sin necesidad de comunicarse ni de firmar ningún acuerdo. Cualquier intento de bajar el precio para ganar mercado hoy podría ser castigado por la otra empresa bajando el precio también, mañana y en adelante. A este fenómeno, en el que dos competidores llegan a un resultado parecido al de un acuerdo explícito sin haber pactado nada, los economistas lo llaman colusión tácita, y es objeto de estudio (y de vigilancia por parte de las autoridades de competencia) en la economía de la organización industrial.
La colusión tácita no requiere una reunión secreta ni un contrato: requiere, simplemente, que ambas partes entiendan que competir agresivamente hoy tiene un costo futuro mayor que el beneficio inmediato.
¿Sabías que…?
Los modelos de Cournot y Bertrand, pensados originalmente para dos productores de un bien idéntico, se siguen usando hoy —muy ampliados y modificados— en la economía de la organización industrial para analizar mercados con pocos competidores, y son parte estándar de cualquier curso universitario introductorio de microeconomía avanzada.
Fuentes consultadas
- Cournot, A. (1838). Recherches sur les Principes Mathématiques de la Théorie des Richesses. Hachette.
- Bertrand, J. (1883). Reseña en Journal des Savants del libro de A. Cournot.
- Tirole, J. (1988). The Theory of Industrial Organization. MIT Press.
- Osborne, M. J. & Rubinstein, A. (1994). A Course in Game Theory. MIT Press.
Sandaos no tiene afiliación, vínculo comercial ni representación oficial con ninguna marca, banco o entidad. Los ejemplos de este artículo son conceptuales; no identifican a ninguna empresa real. Contenido con fines históricos y educativos.